Historia del Instituto

Apuntes de Historia

Acerca del ISFD del IESS de Villa Carlos Paz

El Instituto de Enseñanza Secundaria fue fundado en 1951 por un grupo de profesores y profesionales como respuesta a la necesidad de educación secundaria en la comunidad [1]. De iniciativa privada, sin fines de lucro y laica, comienza a funcionar en los salones de la única biblioteca pública del entonces pueblo serrano cordobés, hoy la segunda ciudad turística del país.

 la pepita

 

En 1957, se funda la Escuela Normal Nacional, integrándose a la modalidad de Comercio vigente desde su fundación.

 

 maestras normales

La última promoción de Maestros y Maestras Normales Nacionales, egresa en el año 1969.

Si bien en 1970 se da lugar al Bachillerato con Orientación Docente, es recién en 1982 cuando se reabre la formación de maestros bajo la modalidad de Instituto de Nivel Superior de Formación Docente para la carrera de Magisterio Superior, incorporándose, en 1984, la carrera de Profesorado de Preescolar.

Profesorado para la Enseñanza Primaria

 

 primer promoción ifd 2

 Profesorado de Educación Preescolar

 primer promoción maestras jardineras

 

Pero es recién en el año 2003, después de 21 años de contar con un nivel superior, cuando se agrega una “S” a la sigla IES. De este modo, el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) pasa a llamarse Instituto de Enseñanza Secundaria y Superior (IESS).

La escuela primaria y el jardín de infantes, fundados en 1960 y en 1964 respectivamente, nacen con la impronta de Escuelas Modelo de Aplicación destinadas a la implementación de las prácticas docentes de los estudiantes de la entonces Escuela Normal Nacional.

En los comienzos, la supervisión del Instituto estuvo a cargo de la Escuela de Comercio Manuel Belgrano de la Universidad Nacional de Córdoba, a partir de 1960 el IES queda bajo la esfera del SNEP. Los niveles inicial y primario quedan luego bajo la supervisión de la Dirección Provincial de Institutos Privados (DIPE), órbita estatal a la que luego también fueron transferidos los niveles medio y superior del IES, en el año 1995.

En términos de matriz productora de sentidos, en general, la cultura institucional de todo el establecimiento educativo se fue tejiendo alrededor del prestigio social que otorgaba el hecho de pertenecer a ella. Ya sea como docentes o como alumnos, la pertenencia se constituyó en un componente estructurante de la identidad institucional. Desde sus comienzos, se consolidó como un ámbito desde el cual emergieron y aún emergen, muchos de los ciudadanos y ciudadanas que integran la clase dirigente de la ciudad y también de la provincia. Durante los primeros años, el egreso del secundario o de la Normal aseguraba trabajo y, en muchos casos, condiciones de participación en las esferas de poder dentro del establecimiento y de la comunidad local. En el plano de la docencia, el rasgo de pertenencia al “instituto" [2] puede interpretarse en dos sentidos. Por un lado, se constituyó en la posibilidad de aumentar el prestigio social ya alcanzado en la comunidad como  dirigentes o  profesionales. Por otro lado, el ingreso al plantel docente representaba una vía de acceso a otros circuitos de poder como la Municipalidad, la Cooperativa, los partidos políticos, los clubes de servicios, los centros vecinales, las asociaciones culturales, etc.

Un documento, con motivo del 25 aniversario del IES señala, en parte, los componentes ideológicos de la trama simbólica que establecía la relación entre el instituto y la comunidad:

“Fue un abrir las puertas al futuro por donde transitaría la juventud, los hijos de este pueblo, en busca del saber que los habilitaría para la vida y la conquista de sus aspiraciones. Para  formar una juventud que ame sus tradiciones y su historia, que ame su tierra, no porque sea la mejor sino porque es la nuestra. Que viva el sentimiento nacional fundamentado en la fe y la esperanza de un destino común. Esta es la educación que brindó y brinda a los hijos de este pueblo (...)”. (1951-1976) [3]

Las imágenes, representaciones y retóricas, en torno a la función que cumplía el “Instituto” en la sociedad se estructuraron a partir de la centralidad que adquirió la enseñanza secundaria respecto de los otros niveles. En el discurso puede verse cómo la juventud adquiere preponderancia con relación a otras edades de la vida. Así también, la interpelación a los “hijos del pueblo”  designaría la importancia de formar a las generaciones de jóvenes profesionales y dirigentes capaces de gestionar el futuro de la comunidad.

Hasta hoy, por ejemplo, las elecciones internas de los partidos políticos mayoritarios se realizan en el “Instituto”. Toda iniciativa cultural, política o académica que surja en la ciudad en forma de foros, cursos, seminarios o ateneos sigue contando con el IESS como sede para su concreción.

Cabe destacar que la fundación de la Escuela Normal en el IES logra articular dos movimientos históricos: por un lado, el impulso de la educación privada propio de la época y, por el otro, el normalismo renovado proveniente de la Escuela Normal Nacional Alejandro Carbó de la mano de quien asumió como su directora, y de profesores y profesoras que también daban clases en la Normal Nacional de la Ciudad de Córdoba.  El plan de estudios que regía era el plan nacional para maestros normales. Sus docentes se encargaron de reunir aquellos componentes más significativos, provenientes tanto de la Escuela Normal Nacional, como también de la Escuela Normal Superior provincial, en franca apertura a innovaciones y en el marco de la laicicidad.

El lema “Enseñar en la verdad, educar en el deber”  fue adoptado por la mayoría de las escuelas del IESS, desde la escuela Normal hasta el resto de los niveles.  La primer frase del lema (Enseñar en la verdad...) es idéntico al lema de la escuela Normal Nacional de la ciudad de Córdoba, hoy llamada Alejandro Carbó. La segunda parte es propia, y su autoría se atribuye a los profesores de la Normal.

 En el año 2004, el ISFD, se desanexa del Nivel Medio turno mañana, y comienza allí un período que se caracteriza por la conquista de autonomía y el fortalecimiento de su identidad como Nivel Superior de Enseñanza.

En consonancia con su impronta institucional y a pedido de las escuelas medias de la Ciudad y zonas aledañas, en el año 2007 abre su tercera carrera, el Profesorado en Lengua y Literatura, y en el año 2009 el Trayecto de Formación Pedagógica para Profesionales no Docentes.

 

El IESS, actualmente, alberga a 2.400 alumnos y 250 docentes, entre todos sus niveles y modalidades.

 


 

[1] Hasta entonces, sólo existían algunas escuelas primarias y un Jardín de Infantes de gestión oficial, dependientes del estado provincial y municipal respectivamente. Recién a partir de la recuperación de la democracia en 1983, comienzan a crearse escuelas oficiales de nivel medio. El nivel superior no universitario de gestión pública con las modalidades de Tecnicatura en Turismo y Profesorado de Teatro datan de los últimos años de la década del 80.

[2] Desde su fundación hasta hoy, el establecimiento es reconocido en la zona por la denominación “el instituto” o “el IES”. Cabe señalar que su nombre propio se instaló en la comunidad a partir de la sigla “I.E.S.” (Instituto de Enseñanza Secundaria) para designar a cualquiera de sus niveles o escuelas.

[3] (1976) Fragmento del discurso pronunciado por la Directora de nivel medio y superior. Programa de festejos con motivo de las bodas de plata del Instituto (1951-1976). Editorial Serranías. Villa Carlos Paz.